Con 47 puertos señalizados, diez de ellos a más de 2 000 metros de altitud, Saboya es una tierra legendaria para los ciclistas. Desde las míticas curvas cerradas por las que discurre el Tour de Francia hasta las rutas panorámicas que unen valles y macizos, cada ascenso promete un reto a la altura de los paisajes.
Un terreno de juego excepcional, completado por 2.600 km de rutas señalizadas y 150 km de carriles bici, accesibles para todos.